Sé que me voy a arrepentir de decir esto en un futuro no muy lejano, por que este tiempo terminará y yo estaré añorándolo durante dos semanas larguísimas.
Estoy desocupada. No tengo nada q hacer más q esperar a que, más o menos el miércoles, llegue la locura de comprar las cosas para la cena de año nuevo, planificar en parte la ida a la playa, ya definitiva, para darse abrazos en la mitad de Viña del Mar. Pero hoy se me ha hecho eterno, tanto, que mañana comezaré a ordenar mi pieza y los apuntes del semestre.
Hoy y ayer han sido días raros, de echar de menos a mucha gente y de recordar miles de cosas que han pasado este año. Anoche no fue la excepción, a pesar de estar en una fiesta buenísima, y de haberlo pasado la raja, no estuvo ausente la nostalgia y la conversacion seria, mirando a los ojos y diciendo lo que se guarda adentro. Anoche fue un día en que recibí una noticia muy feliz y sentí un alivio tremendo al poder al fin conversar muchas cosas que se quedaban en el tintero, todo porque no se habían dado las cosas para hablarlas antes.
Y ahora que termino todo eso, sólo queda un alivio tremendo y la felicidad sin límites de saber que la gente a la que aprecias está bien y es feliz.
lunes, diciembre 26, 2005
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